Elegimos los anillos que vamos a llevar toda la vida como símbolo de nuestra unión ante Dios, sencillamente y en apenas un rato.
Mientras que la vestimenta que vas a usar por única vez el día de tu casamiento te lleva meses de búsqueda, pruebas y retoques; comprar el anillo que voy a ver en mi mano todos los días a partir del 28 de noviembre fue algo más simple.
No me gustan las alianzas modernas o combinadas por lo que nuestra búsqueda se limitó a las "clásicas" en oro amarillo.Las opciones no son más de tres con el peso a elección del consumidor.
Así que el sábado nos levantamos tempranito, encaramos para la zona de calle libertad, y en menos de dos horas ya teníamos nuestras alianzas grabadas y todo.
10 de agosto de 2009
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