No me encuentro dentro del dichoso grupo de mujeres que adelgazan por nervios. Mucho menos entre las que "comen de todo" y no engordan.
Estar enforma es un desafío constante, día a día, contra el que atentan no solo los postres sino también los asados multiachuras (chori, riñón, chinchu,etc), el alcohol fijador de grasas (vino, fernet con coca y más), los adictivos hidratos de carbono (pan, galletitas, facturas, tortas), y los chocolates que reconfortan de las bajas temperaturas de invierno.
Faltando menos de cuatro meses para la fiesta y a sabiendas de que los nervios no me van a achicar el estómago ni aplacar la ansiedad, es tiempo de conducta. Tengo un vestido de novia en el cual entrar!
5 de agosto de 2009
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